Aprende a mantener el embrague en buen estado
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Aprende a mantener el embrague en buen estado

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Aprende a mantener el embrague en buen estado

La buena conservación de cada una de las partes que conforman un coche es fundamental para una conducción segura, para ahorrar dinero y para asegurarnos, en un futuro, un buen precio de venta si queremos poner nuestro vehículo en el mercado de segunda mano. En este sentido, la forma de conducir influye notablemente en el mantenimiento de algunas piezas clave, como es el caso del embrague, una de las más importantes por la función que desempeña.

Como Servicio Oficial Peugeot en Sevilla habitualmente acuden a nuestro taller numerosos usuarios para sustituir el kit de embrague de su coche, una operación que podrían haber evitado (o retrasado, al menos) de haber llevado a la práctica estos consejos.

Evita estos malos hábitos

Si queremos prolongar la vida útil del embrague, deberemos corregir algunas malas costumbres que hemos adquirido, sin querer o sin ser conscientes de ello, y con las que estamos perjudicando la correcta actividad de esta pieza.

Para empezar, se debe evitar mantener el pie en el embrague cuando nos detenemos en los semáforos en rojo, pues esto desgasta inútilmente el mecanismo. Lo mejor es pasar a punto muerto. También debemos evitar utilizarlo como reposapiés, pues para cumplir esta función ya existe el verdadero que se encuentra a su izquierda del pedal del embrague. ¿Lo conocías? De hecho, muchos de los clientes que acuden a nuestro taller Peugeot en Sevilla desconocen la función de este elemento.

Cada vez que utilicemos este pedal para cambiar de marcha deberíamos pisarlo hasta el fondo. Además, es muy positivo esperar algunos minutos, hasta que el motor se caliente, antes del arranque, sobre todo, en climas fríos y si el coche duerme en la calle.

Una vez arrancado el coche, tenemos que ser previsores y evitar dar acelerones cuando iniciemos la marcha, poco a poco, debemos aumentar la velocidad de forma suave y progresiva. Si las circunstancias obligan y hay que pisar y soltar el embrague, lo más adecuado es tratar de realizar el proceso de la forma más delicada posible, acompañando con el pie todo el recorrido del embrague.

Por último, tenemos que tener muy en cuenta el tremendo esfuerzo que realiza el embrague cuando trabaja en pendiente (rampas de garajes, pequeñas cuestas…). Debemos evitar esto a toda costa, pues no es nada recomendable someter al pedal y al resto de componentes del embrague a esta fricción extrema e inútil. Lo mejor es sostener el vehículo con los frenos y, cuando arranquemos, hacerlo de forma que el embrague no patine o lo haga durante poco tiempo.

Hasta aquí nuestros consejos para que prolongues la vida de tu embrague y evites una de las operaciones de mantenimiento más costosas.